Diomedes Díaz asumió las medicinas que debía tomarse para calmar su estado.


Diomedes había terminado una presentación en Fundación, Magdalena, y cuando iba saliendo un fanático lo halo fuertemente por la camisa hasta el punto de casi tirarlo al piso.

Al artista eso no le gustó, “que me hable, lo atiendo, pero que venga a jalarme la camisa, no”, fueron palabras del Cacique, quien añade que luego el personaje empezó a gritarle que se quedara.

Al parecer el individuo se ofendió porque Diomedes no le prestó mucha atención y se puso algo agresivo, por lo cual la policía tuvo que intervenir y llevárselo preso.

Al rato, cuando el cantante se disponía a marcharse para Valledupar, le dijeron que el hombre que había metido preso por culpa de él, estaba teniendo un ataque epiléptico en la estación donde lo habían llevado.

Finalmente, Diomedes Díaz se acercó hasta el lugar y pidió que lo dejaran en libertad, además asumió las medicinas que debía tomarse para calmar su estado y “hasta le di para que se fuera en un taxi para su casa”.